La finalidad de la Renovación Carismática es el redescubrimiento de la Gracia Bautismal y de la propia Identidad Cristiana, que consiste en:

  • Promover una conversión personal, madura y continuada a Jesucristo nuestro Señor.
  • Propiciar una apertura decisiva hacia la persona de Espíritu Santo, su presencia y su poder.
  • Fomentar la recepción y el uso de los dones espirituales (carismas), no solamente en la Renovación Carismática sino en la Iglesia entera. Su justa comprensión y su correcto uso, en armonía con otros elementos de la vida de la Iglesia, son una fuente de fuerza para los cristianos en su camino hacia la santidad y en el cumplimiento de su misión.
  • Animar la obra de evangelización en el poder del Espíritu Santo, incluyendo la evangelización de quienes no pertenecen a la Iglesia. La revangelización de los cristianos, la evangelización de la cultura y de las estructuras sociales. La Renovación promueve especialmente la participación en la misión de la Iglesia, proclamando el Evangelio con palabras y obras, y dando testimonio de Jesucristo mediante la vida personal en aquellas obras de fe y justicia a la que cada uno está llamado a realizar.
  • Impulsar el crecimiento progresivo en santidad, a través de la correcta integración de estos dones carismáticos con la vida plena de la Iglesia. Esto se realiza mediante la participación en una rica vida sacramental y litúrgica, el aprecio por la tradición de la oración y espiritualidad católica y la participación en el plan pastoral de la Iglesia.

Renovación Carismática Católica Española.